Lo siguiente es parte de un trabajo de filosofía que hice en el colegio, espero que les sirva. Tomo las cosas desde un punto de vista general, no específico para mi, quiero decir que si quieren saber específicamente sobre mi (guiándose por el título) tendrán que inferir.
¿Quién soy? Quizás podría decir que soy un conjunto de órganos con sus reacciones químicas, o varios kilos de elementos químicos. Pero algo me hace creer que soy algo más que eso.
Es una pregunta muy interesante, el hecho de formularla significa algo fundamental SOY. Aun sin saber lo que soy, al menos se que soy algo, existo; no solo existo sino que además soy conciente de que existo. Buen punto, soy conciente, tengo la capacidad de razonar y darme cuenta de algunas cosas que un lápiz o un árbol no se dan cuenta. Entonces, aunque aún no sé qué o quién soy, sé que soy distinto a un lápiz o a un árbol.
No sólo por que pienso, también hago cosas distintas al lápiz. El lápiz escribe… en realidad es utilizado para escribir. Yo quiero cosas distintas… yo QUIERO cosas. No tendría sentido la pregunta ¿querrá el lápiz ser utilizado para escribir? simplemente no lo decide. Yo en cambio si puedo decidir lo que quiero hacer: soy libre para decidir, incluso si no decidiera algo lo haría tomando la opción de no decidir; pues, como dijo Jean-Paul Sartre “Estamos condenados a la libertad”
Bueno pero aun no se quién soy. Otra cosa que podemos ver en la pregunta: está en tiempo presente soy, existo en un presente. Pero no solo soy, también fui y también seré (bueno…supongo).
Mi pasado (mis acontecimientos previos) ha determinado mi manera de ser, mis experiencias y mis relaciones… mis relaciones. Hasta el momento había pensado en quien soy pensando en mi como un ente aislado, pero lo cierto es que la relación que tengo con las demás personas es determinante en mi vida (por cierto aunque no sé qué soy sé que estoy vivo, aunque no esté muy seguro de qué es estar vivo). Ellas influyen en mi manera de ser y yo influyo en ellas, directa o indirectamente; más aun, necesito a las demás personas para ser como soy, si no conociera a alguna de ellas sería alguien distinto, quizá no muy diferente, pero distinto. Por eso sé que soy parte de una sociedad, parte de un conjunto de individuos, muchos de los que se han hecho la misma pregunta ¿quién soy?
Como dije antes esta sociedad influye en mi forma de ser. Esta sociedad posee ciertas características que me parecen muy interesantes. Para empezar posee reglas, las más evidentes son las llamadas leyes. Pero además de estas existen otro tipo de reglas, reglas que no se dicen directamente pero que conocemos porque se nos ha hecho entender que son así, porque la sociedad ha influido en nosotros para que pensemos así o porque nuestro razonamiento nos dice que así debe ser. Son las normas que nos impone la moral. Todas estas normas nos ayudan a mantener un equilibrio entre las personas haciendo que unas no pasen sobre otras. Pero estas normas morales dependen de algo muy subjetivo: nuestro concepto del bien y del mal. Hacemos cosas para hacer un bien, algo que nos beneficie de alguna forma o que beneficie a otro.
Soy humano, a pesar de que es una definición general y que tampoco es muy claro qué es ser humano. Pero algunas cosas sabemos sobre lo que es ser humano, sabemos que busca el bien. Aunque ese bien puede ser visto de formas muy distintas por cada humano. Como dije antes es muy subjetivo pero en la mayoría de los casos hay cosas generales que todos sabemos son o no buenas. Como señala Fernando Savater “sabemos que una dieta de clavos no es buena para la salud”.
Bueno, quedamos en que mi relación con las personas influye en mi manera de ser. Pero no solo existo yo y las demás personas, el medio en el que me desenvuelvo es amplio: existo en un mundo. Además de las leyes sociales están las leyes de la naturaleza, diversas cosas muy complejas me rodean. Pero… ¿podría decir que todas estas cosas son reales? “¿Qué es lo real? Si real es lo que puedes percibir con tus sentidos, lo que puedes ver, tocar, oler. Si eso es lo real entonces real son impulsos eléctricos que tu cerebro interpreta” (Morpheo, Matrix). Vaya, entonces ¿qué es todo este mundo en que me desenvuelvo?... entonces ¿soy yo real? Bueno, para mi soy real porque de otro modo no podría preguntármelo, pero ¿soy real para los demás? o aún más importante ¿son ellos reales? Partiendo de la base Soy Real entonces lo que influya en mi debe ser real. Como los demás y lo que me rodea (es decir, el mundo a mi alrededor) influyen en mi entonces son reales, aunque no puedo estar seguro de que son reales de la forma en que yo creo que lo son.
El resumen de lo acabo de decir es: existo en un mundo, compuesto por individuos de diferentes clases que se desenvuelven en sociedades influyen unos con otros y se rigen por reglas.
No solo el pasado interviene en mi presente, también mi futuro. Sé que algo ocurrirá después de esto y sé que hay algo que debo hacer, pues todo tiene un objetivo, yo también tengo objetivos. Algo busco, aunque no sé qué es; algo necesito. Es ese saber que el mundo es tan extenso, tan complejo, me ofrece tantas posibilidades.
A veces me siento pequeño ante el todo, cada cosa tiene un universo nuevo para mostrarme y lo primero que se me ocurre hacer es observarlo asombrado. Lo siguiente es darme cuenta que soy parte del mundo, por lo que el mundo no es inalcanzable: estoy ya en él y soy tan asombroso para él como él lo es para mí.
Entonces no me basta con observar, necesito más. Comienzo a mover el engranaje en mi cabeza, comienzo a razonar y a utilizar ese razonamiento para entender al mundo para buscar en él la verdad que me conducirá al entendimiento.
Pero una vez que comprendo eso ya no es suficiente, no es solo el conocimiento lo que necesitaba: debo participar en este mundo, ser protagonista de él, no tan solo espectador.
El problema es que son muchas las cosas que me interesan y el tiempo que tengo es poco. Algún día tendré que morir, y eso me hace tener que aprovechar el tiempo que tengo. Así que una de las funciones de la muerte es hacernos aprovechar la vida.
Lo que soy ahora se debe a las lecciones del pasado y a los sueños del futuro