"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos" Shakespeare

miércoles, 5 de enero de 2011

Sobre la trascendencia

Escribir un best seller, conquistar un país, tener un hijo, componer una sinfonía fabulosa, inventar la cura a alguna enfermedad, hacer que tu ejército mate a miles de civiles, batir un record, liberar a un país con protestas pacíficas...
 Son cosas muy variadas, pero tienen al menos una cosa en común. Son (como ya lo habrán deducido por el título) formas de trascendencia.
Como ya dije son muy variadas, pero la mayoría de ellas cumple con algo básico, son pocos los que lo han hecho. Aquellos que han conseguido con éxito algunas de las proezas que he mencionado siguen vigentes aún después de su muerte, ya sea por unos pocos años o por siglos lo que han hecho no ha sido olvidado. 
Ocurre que, consciente o inconscientemente los humanos buscamos trascender. Sentimos una necesidad hacer algo por lo que se nos recuerde, el problema radica en que podemos trascender por cosas positivas y por cosas negativas (aunque el que algo sea positivo o negativo es muy cuestionable) e incluso trascender por ambas. Un ejemplo de lo anterior es Alfred Nobel, quien en su testamento legó la mayor cantidad de su fortuna para crear una fundación (bastante conocida) que estableciera premios en diversos campos. Por otro lado (no tan conocido por las masas) Alfred Nobel fue el inventor de la dinamita que, si bien es principalmente usada en minería, fue utilizada en diversas ocasiones con fines bélicos.
Retomando el tema, podemos trascender por salvar vidas o por acabar con ellas. No cabe duda que por muchos años se enseñará en los colegios sobre Adolf Hitler y también sobre Alexander Fleming, incluso más al primero. Por fortuna tenemos la capacidad de discernir y tomar decisiones, sabemos quiénes son modelos negativos y quienes positivos. Aunque no somos tan libres como creemos, pero de eso hablaré en otro texto.
Pero ¿por qué buscamos trascender?, ¿por qué puede importarme que un desconocido hable de mí cuando mi cuerpo esté bajo tierra? A mi parecer es porque, hagamos lo que hagamos, vamos a dejar de respirar y la trascendencia es la única forma de inmortalidad que podemos encontrar en este mundo. Sin importar lo que creas que ocurrirá con tu alma (si crees que tienes) lo cierto es que no ocurrirá físicamente en este mundo, por lo que para seguir vivo en la Tierra necesitas una trascendencia terrenal. Por cierto si crees que tienes un alma entonces crees que inevitablemente vas a trascender, pero no físicamente. Para este texto estoy utilizando el  término trascendencia sin un sentido religioso, aunque está fuertemente ligado  a ello.
El caso es que no queremos morir. Intentamos alejarnos de la muerte, estamos agradecidos de por vida si alguien salva la vida nuestros hijos o hermanos, nos medicamos, nos entristecemos enormemente si nos detectan una enfermedad incurable y nos tratamos con médicos porque no queremos morir.
Me resulta un tanto extraño, considerando que es inevitable y que lo escuchamos a diario en las noticias, incluso podemos haberlo presenciado. Sabemos que nos puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar. A pesar de esto nos resulta lejana, vivimos con la inconsciente convicción de que jamás llegará a nosotros. En mi opinión tenemos razón. No puedo pensar en que algún día dejaré de existir, por algún motivo no me parece lógico. No sé si transmigración o resurrección o quizá algo más, pero la historia no puede acabar con el último aliento. El ser humano no muere, inconscientemente lo sabemos. Por eso desde las cavernas hemos creído que algo hay después, por eso todas las culturas de distintas épocas y distintos lugares lo han creído. Es propio del humano porque es verdadero.
 Por eso buscamos trascender, porque la idea de morir nos resulta imposible.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Hola de nuevo Matilda
    Yo no reemplazaría trascendencia por ego, a mi parecer los humanos podemos tener muchas motivaciones distintas, el ego es solo una de ellas. El dejar una marca en los demás no es solo para enaltecernos.
    Al menos yo quiero ayudar a construir un mejor mundo, lo que haga tendrá ese objetivo, no el de parecer superior.
    Gracias por tu comentario, hasta pronto

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