Camino, y un mar de estrellas me invita a seguir
La noche es hermosa y una dama me mira a lo lejos
Sus cabellos plateados me envuelven e invaden la calle
Me sonríe y le sonrío también
¿cuántas veces he caminado acompañado por su mirada?
el viento me susurra al oído
me pregunta “¿por qué caminas solo?”
“¿solo? No, jamás estoy solo” le respondo
Respiro, respiro su fresco aroma
¿Cuántas veces me he dejado embriagar por su perfume?
Es aroma a libertad
La calle tiene ahora algunos desniveles y grietas
No importa, más adelante estará mejor
Tropiezo y caigo
La dama aún me sonríe
“Si quiero llegar a un mejor camino
Tendré que levantarme” digo
Comienza a llover
La lluvia me tiende su mano y me levanta
“La gente siempre te evita,
Pero eres tan necesaria”
Entonces siento como sus caricias limpian mi rostro
“adiós, nos volveremos a ver” me dice
“es inevitable” respondo
Entonces veo otra vez a la dama de plateado cabello
Por un momento la perdí de vista
Pero siempre estuvo ahí
Veo unos hilos dorados en el horizonte
Que lástima, ya es hora de despedirme
“hasta pronto” le digo
Ella solo sonríe.
ella siempre sonrrie.
ResponderEliminar